De un día cualquiera
Ejemplo ilustrativo de ensayo con la toalla: una mirada cómoda
Imagina un perro que se aparta cuando aparece una toalla después de un paseo bajo la lluvia. La persona comprueba primero si hay molestias, problemas de piel u otro problema de salud que necesite atención veterinaria. Secarlo cuando es necesario se trata como una cuestión práctica de cuidados; el objetivo de entrenamiento, aparte, es mucho más pequeño. En una habitación tranquila con suelo antideslizante, una toalla limpia y seca descansa lo bastante lejos para que el perro pueda verla sin que nadie se le acerque ni le cierre el paso.
La persona premia una mirada voluntaria y cómoda y guarda la toalla. En otra ocasión adecuada, repite esa misma preparación fácil. No le echa la toalla por encima enseguida solo porque mirarla le resultó cómodo. Cuando el perro decide irse, el ensayo se detiene. La nota de casa describe la distancia, la posición de la toalla y la respuesta, para que la siguiente persona no dé por hecho que ya se ha enseñado el contacto.
Antes de ir a la peluquería, la persona explica que el perro está cómodo viendo la toalla en un entorno conocido, pero que no está preparado para una manipulación sin restricciones. Así la peluquera o el peluquero puede planificar a partir de información real. El entrenamiento puede continuar por separado una vez entendidas las instrucciones de cuidado relevantes. Este ejemplo muestra cómo encajan un ensayo pequeño y un relevo honesto; no sugiere que todos los perros deban seguir la misma secuencia ni que haya que retrasar un tratamiento necesario.